Un brazo para monitor bien mantenido dura años. Estos hábitos aseguran su longevidad.
Limpieza regular
Limpia el brazo semanalmente con un paño suave y seco para eliminar el polvo. Para manchas difíciles, usa un paño ligeramente húmedo con agua. No uses limpiadores abrasivos que dañen el acabado. Presta atención a las articulaciones y puntos de pivote donde se acumula el polvo.
Verificación de tornillos
Revisa todos los tornillos mensualmente. La vibración del uso diario puede aflojarlos. Presta especial atención a la abrazadera del escritorio y a los tornillos de montaje VESA. Aprieta según sea necesario, pero evita apretar en exceso.
Ajuste de la tensión del gas
Con el tiempo, los cilindros de gas pueden perder presión. Si el monitor comienza a hundirse, ajusta el tornillo de tensión. Si el ajuste no soluciona el problema, es posible que el cilindro de gas necesite reemplazo. La mayoría de los fabricantes ofrecen cilindros de repuesto.
Reubicación y reajuste
Si reorganizas tu escritorio, desmonta el brazo y vuelve a instalarlo en la nueva ubicación. No arrastres el brazo con el monitor montado a través del escritorio. Vuelve a ajustar la tensión y la posición después de la reubicación.
Un brazo para monitor con mantenimiento regular proporciona años de servicio confiable y posición ergonómica óptima.

